12ª.- Finalmente, el destacado papel que la Orden Franciscana tiene en la fundación en España durante ese periodo de las primeras cofradías penitenciales y procesiones de Semana Santa, ¿también lo tuvo en nuestra ciudad?
Sin lugar a dudas. La representación escénica y el culto público de los principales misterios de la vida de Nuestro Señor Jesucristo que perviven en la tradición católica de nuestra patria española tienen su origen en el franciscanismo, de igual manera que a San Francisco de Asís se debe la introducción en el pueblo cristiano de otras expresiones de piedad y espiritualidad popular tan importantes como la costumbre navideña, hoy en día extendida por todo el orbe, de escenificar el nacimiento del Señor con el tradicional Belén de figuritas de barro. No es de extrañar por tanto, que la ciudad del Sacramento también fuera moldeando siglo tras siglo su religiosidad en estas muestras de arte y sentimiento influenciada por la seráfica hermandad, que nos impregnó de estas recogidas costumbres, conservando en la actualidad, como preciado recuerdo de sus antepasados, la tradición de representar de un modo escénico algunos de los pasos de la Pasión y Muerte del Hijo de Dios.
En los amplios claustros del antiguo convento de San Francisco se interpretaban ya antes del siglo XVII en los días de Semana Santa las principales escenas de la Pasión, acudiendo todos los lucenses a presenciar estas dolorosas y conmovedoras ceremonias que se tenían que repetir en varias sesiones, pues aún cuando los claustros eran extensísimos, no podían dar cabida a las gentes que venían incluso de los pueblos inmediatos.
Buena prueba de todo lo dicho hasta ahora lo constituye el hecho de que otras devociones fomentadas desde ese mismo siglo en el pueblo de Lugo por la Orden Franciscana de Menores , como el culto a la Virgen de la Soledad, sirvieran de germen de los futuros desfiles procesionales cuando, conforme al orden litúrgico y al modo introducido en otras ciudades, se las desposeyera del carácter que tenían en el claustro dándoles la expresión propia de la calle (advocación bajo la que todavía hoy se mantiene la capilla de la Orden Franciscana Seglar e imagen que junto a la del Cristo Yacente, constituían los pasos de la procesión más antigua de nuestra Semana Grande: la Procesión del Santo Entierro organizada por la Venerable Orden Tercera de San Francisco V.O.T.).
De esta capilla de la Soledad, inaugurada en noviembre de 1698, todos los Viernes Santo, después del sermón del Desenclavo que comenzaba a las cinco de la tarde y que era predicado por un fraile de San Francisco, salía esta procesión con los fieles distribuidos en dos filas de a tres en fondo , (excepción hecha de los años comprendidos entre 1808 y 1812 que esta capilla, propiedad de la Venerable Orden Tercera, se vio obligada a interrumpir el culto a la imagen de la Virgen de la Soledad a causa de la invasión napoleónica profanadora del templo, que lo convirtió en caballeriza y establo del ejército francés) .
A continuación y entrecomillados, se reproducen unos párrafos del libro publicado sobre las Cofradías de Semana Santa de nuestra ciudad que hacen referencia a algunas de nuestras aseveraciones:
“La Semana Santa Lucense fue siempre humildemente grande porque, prácticamente, sobre todo en épocas pasadas, “todo” el pueblo de Lugo participaba en ella.”
“Los PP. Franciscanos (y Dominicos) han sido, y son (sobre todo por lo que a los primeros se refiere) parte integrante de nuestra Semana Santa, no sólo en un pasado remoto, sino también en el presente.
En el fomento devocional hacia la Pasión de Jesús la Orden de San Francisco y, en concreto, a través de la Orden Tercera, tuvo un despliegue muy considerable.
Que la procesión del Santo Entierro (la única que desde tiempo inmemorial se celebraba en Lugo hasta el año 1948), pertenece a la más genuina esencia actual franciscana, entiendo personalmente, no puede ponerse en tela de juicio. Muy probablemente que en tiempos pretéritos dicha procesión (no falta quién la remonta al siglo XIV en Lugo), partiría del Convento de S. Francisco (Iglesia, hoy parroquial de S. Pedro), y una vez construida e inaugurada la Capilla actual (Soledad), terminada su construcción en 1698, sería aquí donde iniciaría su andadura procesional la comitiva del Santo Entierro, como continúa haciéndolo en nuestros días.”
Por todo ello, a nadie puede sorprender, y no podía ser de otra manera, que la primera Cofradía Penitencial que vio la luz en la ciudad de Lugo, la más antigua de todas ellas, la Cofradía del Desenclavo del Señor y de los Mayores Dolores de María Santísima, fuera una Cofradía surgida en el seno de la Venerable Orden Tercera, estuviera fundada por un padre franciscano y se erigiera canónicamente en la iglesia Conventual de los RR. PP. Franciscanos de nuestra capital: “una verdadera Cofradía Franciscana”.
Juan Gabriel Pérez Martín
Ciudad del Sacramento, Pascua de 2008.
Didáctica del Cofrade (4/4)
Cofradía del Desenclavo
LUGO
Revista "Cinco Cruces"nº1