-Cuéntanos cómo llegaste a ser Llevador de este paso
-Desde pequeño siempre participé activamente en los actos de Semana Santa de mi pueblo. Desde que me casé, y puesto que mi mujer es de Viveiro, pasamos a vivir con más intensidad y devoción la Semana Santa. Una vez que comenzamos a vivir aquí en Lugo, fue una decisión fácil el colaborar con una actividad como esta.
Experiencia de un Llevador: diálogo con Carlos Ramil García, llevador de la Virgen de los Dolores.
Cofradía del Desenclavo
LUGO
Revista "Cinco Cruces"nº1
-¿Qué te ha parecido la Cofradía del Desenclavo? ¿Ya la conocías? ¿Cómo te has sentido dentro de ella?
-Conocía la Cofradía por medio de otras personas. Con respecto a otras Cofradías que conozco, veo que hay mucha unión entre los hermanos cofrades. La gente tiene mucho interés en renovarse, buscar nuevas ideas, mejorar día a día; no es una Cofradía que se quede en lo que tiene y en lo que hace, sino que tiende a evolucionar. Dentro de la Cofradía, me he sentido uno más con los demás llevadores y con los demás cofrades… como en familia!!!

-¿Repetirías de nuevo esta experiencia? ¿Volverás a ser llevador de este Paso?
-Sí se me presenta la oportunidad de seguir haciéndolo, lo haré encantado. Espero que este haya sido el primer año de muchos otros.

-¿Qué le recomendarías a quien se interesara por ser Llevador?
-Si tiene fe y quiere vivir la experiencia, le animaría porque es algo único, distinto a cualquier otra cosa. Es muy diferente a llevar la cruz o a llevar capuz. Es una entrega personal y una búsqueda de algo más en la Semana Santa.
-¿Crees que hace falta alguna condición física especial? Algún tipo de entrenamiento, muchos ensayos…
-Ensayos sí, puesto que hay que buscar mucha coordinación entre la gente, intentando repartir bien el peso, y mejorar lo que hemos logrado este año, que para muchos era el primero. No son necesarias condiciones físicas especiales, sino que hay que tener un buen reparto del peso y colocarse adecuadamente para que el anda vaya perfectamente equilibrada, y una entrega personal hacia lo que hacemos. Unas semanas antes es bueno prepararse un poco, recordar normas de compostura y procesión antes de llevar la imagen.

-La música, los aplausos, la cantidad de gente, la devoción… ¿qué es lo que más empuja en los momentos más duros?
-En los momentos más duros, ayuda la devoción para llevar la Virgen y que el paso vaya bien. Obviamente, nos gusta que la gente valore nuestro esfuerzo, pero tampoco es lo fundamental.
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-¿Ha sido muy duro? ¿Como ha sido tu experiencia personal?
-No lo considero muy duro, porque en Viveiro ya participé asiduamente como costalero en la Semana Santa, y ya tengo costumbre. La experiencia es muy positiva, al ser esta Cofradía la primera en llevar pasos a hombros en las últimas ediciones de la Semana Santa lucense. Es muy gratificante, y ayudó mucho ver que la mayoría de la gente era nueva en esto, por lo que se vivió con mucho entusiasmo y con un espíritu de unión mucho más profundo.