Quizás muchas veces resulta difícil ver en una talla lo que en su día encarnando la realidad escapó a la mirada del hombre.
Dos mil años después, el legado del cristianismo de generación en generación se ha transmitido además de con la palabra, con las manos de los grandes imagineros de la historia, pilar fundamental de nuestra Semana Mayor y transmisores de una realidad humana y viva.
Saluda de la Banda de Música de Guntín
UNA FE ESCONDIDA EN LA IMAGINERÍA LUCENSE
Cofradía del Desenclavo
LUGO
Revista "Cinco Cruces"nº1
Es por tanto un privilegio para la cofradía del Desenclavo del Señor y de los Mayores Dolores de María Santísima el poder gozar de tan particular imagen cargada de literatura y simbolismo, insignia sin duda de la Semana Santa Lucense.
Quiero finalmente proclamar mi más profundo orgullo de pertenecer a tan venerable Hermandad y agradeceros, la oportunidad que me brindáis de ser partícipe de este nuevo proyecto de la Cofradía al cual auguro sin duda una gran continuidad, signo de una hermandad viva y de brazos abiertos a futuros cofrades.
Manuel Yáñez Lage
Director de la banda municipal de música de Guntín.
Pero si bien es cierto que la riqueza de imágenes extendida por toda la geografía española poseen gran belleza y realismo, me van a permitir centrar mi mirada en una de ellas y les invito a observar la Virgen de los Dolores que se encuentra en la iglesia de los PP. Franciscanos de la ciudad sacramental.
Son dos, entre otros, los detalles de esta Madre del Dolor que hacen de ella una imagen singular y de gran expresividad. Uno de ellos se refleja en sus entrelazadas manos, que asemejan talladas con la pluma del escritor que plasma en los pergaminos del cristianismo la palabra HERMANDAD. Y que con su gesto alzado tripulan nuestra atención al segundo de los detalles de tan prolija escultura, que se antoja en su rostro, tapiz de amargura y sufrimiento que se resignan derrotados ante la arrolladora estadía de su mirada, que eximida de las lágrimas del desconsuelo muestran a los mortales un camino a la esperanza. “Pues nunca unos ojos tan intensamente manifestaron la esencia del cristiano en la Fe y resurrección”.